Colonia, ciudad monumental y festiva

Colonia es una ciudad de primeras impresiones. Resulta difícil encontrar otro ejemplo donde una ciudad consiga cautivar al viajero antes incluso de poner un pie en ella.

El acceso natural a Colonia se realiza a través del ferrocarril. Aunque la ciudad esté ya muy urbanizada, accediendo en tren uno aún disfruta de la sensación de dirigirse directamente hacia la catedral, con sus imponentes torres elevándose sobre el conjunto de la ciudad. En este viaje atravesaremos necesariamente el Puente Hozenhollern y la Estación Central, otros dos símbolos de Colonia y bellos ejemplos de las grandes estructuras de acero construidas en Europa entre finales del XIX y comienzos del XX.

La Catedral de Colonia es Patrimonio de la Humanidad desde 1996

La Catedral de Colonia es Patrimonio de la Humanidad desde 1996

Catedral de Colonia. Monumento más visitado de toda Alemania

Tras apearnos del tren y cruzar el umbral de la estación nos toparemos de frente con la catedral. Con sus 157 metros es una de las iglesias más altas jamás construidas. En el centro de la plaza una reproducción a tamaño real de uno de los pináculos da idea de las colosales dimensiones y la minuciosidad con que se talló cada pieza.

Pero si el aspecto exterior es imponente, más aún lo es el espacio interior, increíblemente luminoso y con sus esbeltas columnas elevándose hasta el infinito. Tracería gótica, hermosas vidrieras,… y el sorprendente sarcófago relicario de los Reyes Mayos. Incluso es posible acceder a una de las torres. El agotador ascenso, con más de 800 escalones, se compensa con creces por las espectaculares vistas finales y la increíble sensación del resonar de las campanas dentro del propio campanario.

Barcos de turistas navegan el Rin a su paso por Colonia

Barcos de turistas navegan el Rin a su paso por Colonia

El diálogo entre Colonia y el Rin

Por increíble que parezca, tras esta intensa visita apenas habrán transcurrido un par de horas desde nuestra llegada a la ciudad. En el entorno inmediato también merece la pena visitar el Museo Romano-Germánico, fantástica recopilación de restos arqueológicos, o el Museo Ludwig, interesante pinacoteca de arte moderno. Y de nuevo el Puente Hozenhollern, esta vez a pie y en sentido inverso. Además de las hermosas vistas sobre el Rin, el paseo nos sorprende con una tradición cada vez más popular: los candados en la valla como símbolo de amor.

Y paralelamente al río surge también otro recorrido indispensable. El Frankenwerft, en el margen occidental del Rin, es un paseo arbolado altamente concurrido por peatones y ciclistas, especialmente durante los días soleados. Esta vía comunica con uno de los puntos más pintorescos de la ciudad: la plaza Fischmarkt, con sus tradicionales casas de colores y la iglesia Gross St Martin como telón de fondo. También con el Museo del Chocolate, algo más hacia el sur, otra original atracción que recibe cada vez más visitantes.

La plaza Fischmarkt y sus casas de colores.

La plaza Fischmarkt y sus casas de colores.

Cervecerías tradicionales y Volksfest de Carnaval

Por último, al caer la tarde, merece la pena adentrarse en el casco histórico. Aunque Colonia quedó prácticamente arrasada tras la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucción transmite con fidelidad lo que debió ser esta animada ciudad comercial. En el centro proliferan las cervecerías. Muchas de ellas producen su propia cerveza, aquí denominada “Kölsch”, siendo el mejor acompañamiento posible para degustar la gastronomía local.

Precisamente el ambiente festivo es uno de los atractivos más valorados en esta ciudad, quizá ligado a su larga tradición universitaria. Colonia posee además uno de los festejos más populares de toda Alemania. El Carnaval de Köln es un evento único y multitudinario en el que toda la ciudad, literalmente, se echa a la calle. Colorido, música, desfiles,… La plaza Heumarkt es el epicentro de esta gran celebración, un lugar propicio para escuchar una canción popular, muy típica de Carnaval, y con un curioso y pegadizo estribillo: “Viva Colonia”.

¿Quién dijo que Alemania era seria y aburrida?