Museos de Ámsterdam: clásicos y sorprendentes

Ámsterdam, además de ofrecer encantadores paseos a orillas de los canales, es también un paraíso para los amantes del arte y de la cultura. En la capital holandesa se concentran más de cincuenta museos, salpicados por un sinfín de exposiciones independientes y de galerías de arte, donde podrás disfrutar de la historia y del legado artístico de la ciudad y refugiarte entre conocimientos en un día de lluvia. Y, aunque algunos museos, como el Rijksmuseum, se han convertido en visitas imprescindibles en cualquier ruta turística, Ámsterdam también esconde espacios menos visitados y muy curiosos.

ÁMSTERDAM - Canales

Rijksmuseum y Van Gogh Museum, las joyas de la corona

Si viajas a Ámsterdam, pronto descubrirás que la joya de la corona de sus museos es el majestuoso Rijksmuseum, el Museo Nacional (15 €; gratis hasta los 18 años). Allí se exponen las obras de los grandes maestros holandeses del Siglo de Oro, y también una valiosa colección de pintores de otros países y de arte asiático y egipcio. Entre pinturas de maestros como Vermeer o Van Gogh, el principal reclamo del museo son las obras de Rembrandt, cuyo hogar en Ámsterdam también se ha convertido en un museo visitable, el Rembrandthuis (12,5 €). Otro museo imperdible es el Van Gogh Museum, dedicado a las distintas etapas creativas del pintor neerlandés. A través de las exposiciones del museo, se sigue la vida de Van Gogh desde su Holanda natal hasta sus distintos hogares en Francia.

Otro de los museos más visitados de Ámsterdam, aunque por razones muy distintas a las que ofrecen los espacios artísticos, es la casa de Ana Frank (9 € los adultos, 4,5 € los niños de 10 a 17 años). Durante la Segunda Guerra Mundial, la pequeña Ana tuvo que esconderse junto a su familia en Ámsterdam para escapar la persecución nazi, y durante ese tiempo escribió un diario contando sus vivencias y sentimientos. Hoy en día, el edificio donde se escondió Ana puede visitarse para no olvidar ese terrible episodio de la historia y rendir tributo a la pequeña.

Museos poco convencionales en Ámsterdam

A pesar del innegable interés de sus museos más clásicos, Ámsterdam también cuenta con espacios reservados a temáticas más mundanas, y es en esta faceta donde encontrarás los museos menos convencionales de Ámsterdam. Muchos de los visitantes que se pasean por la capital holandesa aprovechan para curiosear en el barrio rojo, el epicentro de la prostitución de la ciudad, donde las mujeres se exhiben tras los cristales de los escaparates de las estrechas callejuelas. Lo que pocos saben es que, desde hace poco, la ciudad cuenta también con un museo dedicado a la prostitución, el Red Light Secrets; es decir, los secretos de las luces rojas. El planteamiento de este curioso museo también dista mucho de ser convencional: además de ver los objetos más dispares olvidados por clientes en los burdeles de Ámsterdam, conocerás el testimonio de las mujeres que ejercen la profesión más antigua del mundo en la ciudad, y podrás experimentar la sensación de ponerte al otro lado del cristal en uno de los escaparates del barrio rojo y sentir cómo las miradas de miles de turistas se posan en ti. La entrada al museo Red Light Secrets cuesta 7,50 € y está abierto a diario.

ÁMSTERDAM - Museo del erotismo

El Museo del erotismo, uno de los museos poco convencionales de Ámsterdam. Foto: Angie Castells

Otro de los museos más originales de Ámsterdam está creado por un particular, el artista americano Nick Padalino, y se encuentra en el distrito de Jordaan, rebosante de galerías de arte. Entre los establecimientos más clásicos, uno llama la atención: Electric Ladyland, un museo pequeño, pero único en el mundo, que está dedicado al arte fluorescente. Como puedes imaginar, este museo subterráneo, que toma su nombre de uno de los álbumes de The Jimi Hendrix Experience, es psicodelia en estado puro. Colores, luces, minerales y objetos estrafalarios llenan las paredes de este subterráneo en una de las exposiciones más estrambóticas, y también más desconocidas, de Ámsterdam, a pesar de que se encuentra a pocos minutos de algunas de las principales atracciones de la ciudad, como la casa de Ana Frank. La entrada a Electric Ladyland cuesta 5 € y el museo está abierto de martes a sábado.

Museos y visitas gratuitas en Ámsterdam

Si quieres conocer de cerca la historia de Ámsterdam, uno de los museos imprescindibles de la ciudad de los canales es el Amsterdam Museum. En las instalaciones del museo descubrirás, a través de objetos cotidianos, obras de arte, piezas arqueológicas y exposiciones interactivas, cómo el pequeño asentamiento a orillas del río Amstel se convirtió en la ciudad que conocemos hoy en día. A pesar de que no se trata de un museo gratuito (la entrada cuesta 11 € para adultos y 5 € para niños y está abierto todos los días), el Amsterdam Museum está rodeado por dos lugares gratuitos que merece la pena descubrir en Ámsterdam.

Uno de ellos es la Schuttersgalerij, la Galería de los guardas, un sorprendente pasaje cubierto junto al museo que alberga 15 cuadros de gran tamaño pintados en el siglo XVII. Los cuadros representan algunos de los ciudadanos más influyentes de la ciudad durante la Edad de Oro neerlandesa, y puedes visitarlos de manera gratuita siempre que el Amsterdam Museum esté abierto. Muy cerca del pasaje y del museo se encuentra otra visita gratuita, y sorprendente, en la ciudad, el Begijnhof. Se trata de un patio que acoge un conjunto arquitectónico del siglo XIV, dedicado en el pasado a las devotas beguinas y hoy en día a una comunidad de mujeres. Pasea por el Begijnhof y respirarás paz y reposo en uno de los lugares más escondidos, y bellos, del centro de Ámsterdam (recuerda guardar silencio).  

ÁMSTERDAM - Begijnhof

El Begijnhof, uno de los lugares más sorprendentes de Ámsterdam. Foto: Angie Castells

Otro museo gratuito que puedes visitar en la ciudad es el Hollandsche Schouwburg, que durante el holocausto se convirtió en el centro de deportación de judíos más importante de Ámsterdam. Ese crudo episodio de la historia puede revivirse hoy en día en las exposiciones conmemorativas del museo, de entrada gratuita (puedes hacer un donativo voluntario), donde arde una llama eterna en homenaje a la comunidad judía holandesa que perdió la vida durante la Segunda Guerra Mundial.