Qué comer en Florencia: clásicos de la rica gastronomía toscana

Florencia es la ciudad toscana por excelencia. Su historia y su belleza sobrecogedora la sitúan como la capital italiana del Renacimiento, desmarcándose muy pronto de otras hermosas ciudades colindantes. No muy grande, para ofrecerle al viajero una cálida sensación, esta ciudad presenta un gran interés gastronómico. Y aunque los restaurantes de Florencia tienen fama de ser algo caros, hay de todo para todos. Prácticamente en cualquier local del centro histórico se comerá de lujo y si se buscan restaurantes con precios más bajos, la zona de Santa Croce acoge diversos locales donde es posible degustar todas las especialidades típicas sin gastar demasiado.

Con respecto a lo que encontraremos, todo el mundo ha oído hablar de la pasta italiana, pero, ¿es su único manjar? ¡Por supuesto que no! Desvelemos algunos secretos de su cocina y conozcamos algunos de los mejores lugares en los que contentar al estómago. Y si se está siguiendo una dieta baja en hidratos, lo mejor es hacerse a la idea de que en este rincón del mundo lo prohibido es no saltársela…

Ingredientes Spaguetis

Ingredientes de calidad para una buena pasta toscana

A la rica pasta

Basta con darse una pequeña vuelta por la alegre Piazza del Duomo para comprobar que la fama del helado florentino es bien conocida por todo aquel que la transita… De Nutella, mango o pistacho: será un auténtico lujo deleitarse con los helados de Mordilatte en Via d’Annunzio observados por la ilustre compañía del Battistero di San Giovanni, del Campanile de Giotto y de la inmensa catedral.

Pero vamos al grano, o mejor, ¡a la sémola! Sin duda, muchos llegan a Italia deseosos de probar su pasta y comprobar así si el viejo mito es cierto y si uno llega al cielo con un simple plato de espaguetis… La respuesta es que si no llegamos al cielo, lo rozamos. Y si no, ¡nos ayudará el limoncello!, un exquisito licor de limón típico de la región toscana.

Desde luego la pasta se prepara en diferentes y sabrosas combinaciones: con aceite y ajo, con tomate y especias, con diferentes variedades de quesos, con verduras, con carne, con marisco… Pero el secreto de todas ellas es la calidad de la pasta y la forma en la que rehogan los ingredientes con aceite de oliva virgen y a fuego lento, sean cuales sean. Es preferible decantarse por los más simples, aunque especialmente deliciosa, como en ningún otro lugar del mundo, es la pasta a la trufa y la frutti di mare. Y muy recomendado por sus habituales y por los viajeros que han tenido el placer de dar con él mientras caminaban hacia el Ponte Vecchio es el Vini e Vecchi Sapori.

pizza gigante florencia

Pizza gigante en un restaurante de Florencia

La única e inigualable pizza toscana

Otro de los hidratos más deseados es la pizza. Y es que uno termina cantando ópera después de comerse una porción… En las calles de Florencia se pueden comprar porciones recién hechas. Y de hecho, el olor que los hornos desprenden será como un imán imposible de ignorar por muchas ganas que se tengan de entrar en la Academia para contemplar al David de Miguel Ángel… Pero si se quiere entrar en un local auténtico, I’ Pizzacchiereen San Miniato es sensacional: pizza casera y sabrosa. ¡La Margherita Regina está riquísima!

Otras especialidades muy “especiales”

Y por si se echaban en falta unos buenos vinos, una famosa bodega en la que es posible servirse a uno mismo se esconde en Via d’Neri. All’Antico Vinaio no tiene desperdicio alguno. Y si no, ojo a sus focaccias, su selecta variedad de quesos, sus paninis o sus embutidos. Cualquier plato que se elija combinará de maravilla con el vino regional Chianti.

La carne es otro de los grandes desconocidos italianos y sin embargo, hay recetas increíblemente sabrosas. LaBistecca alla fiorentina consiste en una generosa porción de solomillo con hueso que se cocina a la brasa, se rocía con aceite de oliva y se sazona ligeramente con sal y pimienta. Otro delicioso plato es el Pollo al mattone: pollo adobado crujiente gracias a la forma en la que se asa envuelto en papel de aluminio.

Helados florencia

Helados artesanos para todos los gustos

Más dulce que el helado

Y para terminar de conquistar al estómago, no solo los helados pueden culminar una buena comida; otros dulces florentinos que se deshacen en la boca son los cantuccini, biscotes duros de almendra y los ricciarelli, galletitas muy tiernas hechas también a base de almendra con azúcar y huevo.

Y con esto y un expreso, lo más probable es que a Florencia queramos regresar, aunque en el último viaje hubiéramos ganados algunos kilos… ¡Bien habrán valido la pena!