Qué ver y hacer en Venecia en 4 días

Dicen por ahí que es la ciudad de los enamorados. En realidad, Venecia son ciento dieciocho islas que se unieron entre sí a través de puentes. Y de ahí, su sobrenombre: “Ciudad de los Canales”.

Por ello, diversas inundaciones han tenido lugar a lo largo de su historia. Y aunque parezca algo temido, este fenómeno –denominado Acqua Alta y que suele darse en primavera y otoño– es algo que le ha conferido a la ciudad su especial encanto, atrayendo cada año a millones de turistas ansiosos de cruzar la ciudad a través de los vaporettos –los más románticos lo harán en góndolas- o simplemente caminando a través de las pasarelas que se colocan cuando esto sucede para que los viandantes puedan transitar sus calles.

Evocadora y llena de misterio: Vamos a conocer Venecia a fondo en cuatro días.

Puente de Rialto, Que ver Venecia

Puente de Rialto, el más conocido de Venecia

4 días de Turismo en Venecia

Día 1 : Iniciando el recorrido

La famosa Piazza San Marco es un excelente punto de partida. En esta novelesca plaza se encuentra el Palazzo Ducale y el Ponte dei Sospiri. Pero lo que más suele atraer al visitante es la Basilica de San Marcos y su Campanile, desde el cual se ofrecen las mejores vistas de la ciudad.

Excursiones y visitas guiadas en Venecia

Tour a las islas de Murano, Burano y Torcello. Desde 20 €/persona. Reservar
Oferta : Visita guiada + Basílica + Palcio Ducal Desde 74 €/persona. Reservar
Paseo en góndola por los canales. Desde 31 €/persona. Reservar

El siguiente punto será el Ponte Rialto, al cual se llega tras caminar en dirección al sestiere -barrio o distrito- de San Polo. El encanto de esta zona es sin duda el Mercato Rialto, donde la fusión de los sentidos se convierte en una irresistible tentación.

Tomando como dirección el sestiere de Dorsoduro, es altamente recomendable perderse después en el Campo Santa Margherita. Esta zona es la más alegre de la ciudad ya que se llena de estudiantes, dándole estos un carácter muy jovial, convirtiéndola en el lugar más recomendable para comer a buen precio.

Tras esta, un vaporetto será un medio de transporte ideal para cruzar el Gran Canal –Canale Grande en italiano- y llegar al sestiere del Cannaregio.

Paseando a través del Ponte delle Gugglie se podrá ver el barrio judío. Realmente mágico será un paseo por la Fondamenta della Misericordia: el reflejo de la luz en el agua, las casas… Un halo nunca antes visto envuelve esta zona con mimo. Y para terminar el día, nada mejor que tomarse un auténtico café italiano en Torrefazione Marchi, una cafetería local con mucho gusto que convence por igual a autóctonos y a viajeros.

Desde aquí será fácil regresar de nuevo hasta el punto de partida, la Piazza San Marco, mientas el atardecer nos deleita con sus colores repartidos por los canales…

Gran Canal venecia que ver

Basilica de Santa María sobre el Gran Canal

Para el segundo día…

Nuevamente comenzando en la Piazza San Marco, este día hay que aprovecharlo para visitar aquellos enclaves que se pasaron de largo durante el primer día. Así, el Museo Correr será una parada obligada.

Caminando hacia el sestiere de Dorsoduro se llegará hasta Ca’ Rezzonico. Se trata de un imponente palacio en cuyo interior se encuentra el Museo del Settencento.

La Gallerie dell’Accademia es el siguiente punto a visitar, pues es una de las galerías más grandes e importantes del mundo. Sin embargo, conviene reservar la entrada con suficiente antelación desde su sitio web ya que las colas para acceder a él son interminables aunque se llegue incluso una hora antes de su apertura.

Después, aprovechar el recorrido para visitar la Basilica di Santa Maria della Salute será una excelente opción. Su fachada y su preciosa cúpula -que domina las vistas del cielo de la ciudad- suelen impresionar al turista.

Plaza de San Marcos Turismo Venecia que ver

Plaza de San Marcos al atardecer

Día 3: arte y comida

Tomando un vaporetto de la línea 1 en dirección hacia San Tomà se ubican dos museos importantes dignos de visitar: la Scuola Grande di San Rocco y la Galleria Giorgio Franchetti alla Ca’ d’Or. Desde el primero, se llega fácilmente a la hermosa Basilica Santa María Gloriosa dei Frari, en cuyo interior se atesoran obras de gran valor. Ca’ d’Or constituye un bello palacio cuya fachada marmórea con detalles dorados ya invita a entrar desde el canal.

Tiempo habrá para conocer en este día dos basílicas. Nuevamente desde el epicentro veneciano situado en San Marco se llega a la Basilica di San Giorgio Maggiore, a través del vaporetto de la línea 2. Obras del genial Tintoretto esperan para ser contempladas en su interior. El otro templo es el de mayor tamaño de la ciudad: la Basilica de Santi Giovanni e Paolo, al que se accede mediante la línea 1 con parada en la ya visitada zona de Rialto.

Como recomendación, para cenar al más puro estilo italiano, Cantinone Gia’ Schiavi en Dorsoduro promete excelentes platos: alcachofas, quesos, paninis… ¡Espléndido!

isla de Burano y murano

Casas de colores en la isla de Burano

Y para el cuarto día, las islas: el broche final

Para movernos hasta ellas, el mejor medio de transporte es la línea verde de Allilaguna. En unas tres horas y media recorrerá este medio el trazado que une las islas de Murano, Burano y Torcello. Además, se puede optar por la comodidad de realizar una excursión programada que simplifique la lectura de los mapas y nos permita recorrerlas a antojo.

Y es que por unos veinte euros se visitarán preciosos lugares inolvidables. Así, comenzando por la hermosa Murano, se podrán contemplar sus famosos vidrios conocidos en el mundo entero. Tras ella, Burano: los vivos -y famosos- colores de sus casitas conforman un cuadro perfecto digno de ser fotografiado antes de apearse del barco. Y para terminar, coqueta y brillante se alzará Torcello con su antiquísima Basilica di Santa María dell’Assunta.

Una última cena para despedir este viaje debería tener lugar en la concurrida Piazza San Marco. Cualquiera de los restaurantes ubicados en este entorno gustará, pues solo la localización ya supone todo un privilegio. Y aunque se susurre por dentro “Ciao, Venezia!”, enamorados como partiremos, tendremos la necesidad de regresar en algún otro momento, si no encontramos otra bella ciudad digna de conquistarnos como lo habrá hecho esta.