Ruta del Románico por tierras de Soria

Adentrarse en estas tierras se convierte en un paseo por lugares cargados de historia, arte y entornos naturales de gran belleza paisajística. Vistas bucólicas y centenares de castillos y ermitas que se asoman en colinas, caminos y pueblos. Durante la Edad Media, fue testigo de las continuas luchas entre cristianos y musulmanes, de ahí la multitud de fortificaciones y otras estructuras defensivas. Se vivieron batallas y repoblaciones y fue entonces cuando el románico vivió su gran auge. En la provincia de Soria existen diferentes rutas en las que podemos descubrir este fantástico legado medieval.

Murallas del Castillo de Gormaz

Murallas del Castillo de Gormaz

Interesantes muestras del románico

La primera la encontramos en Andaluz, el primer Fuero de Castilla soriano. Se cree que su nombre proviene de los mozárabes andaluces que lo repoblaron. En sus calles se asienta uno de los templos sorianos más antiguos, declarado Monumento Nacional: San Miguel Arcángel. Sobre su portada, la firma de su constructor Ciprinus y el año 1114.

La siguiente parada, Aguilera, uno de los hitos de la Ruta Cidiana. Conserva una impresionante portada románica en la Iglesia de San Martín. Su interesante pórtico en galería ofrece una estupenda panorámica de los alrededores.

El siguiente punto debería ser Gormaz, pero su relevancia artística merece ser tratada aparte. Así que continuaremos en sentido opuesto para llegar a la capital de la comarca, Berlanga de Duero. De obligada visita, aunque su patrimonio monumental no se restrinja al románico. Berlanga ha sido declarada Conjunto Histórico Artístico. Sus calles medievales, su Colegiata, la Fortaleza, así como otras edificaciones de los siglos XV y SVI merecen una parada. Desde allí, nos dirigiremos a Brías para conocer las ruinas de la ermita de Santa María de la Calzada. Pasando a Caltojar, descubriremos la Iglesia de San Miguel Arcángel, una muestra del románico tardío con elementos góticos.

Detalle de un columna interior en la Ermita de San Baudelio

Detalle de un columna interior en la Ermita de San Baudelio

San Baudelio de Berlanga

Sin duda, una de las joyas de este recorrido se encuentra en el pequeño pueblo de Casillas de Berlanga. Se trata de una iglesia prerrománica mozárabe de carácter único. Desde el exterior parece una construcción un tanto simple. Sin embargo, el tesoro reside en su interior. Su arquitectura es extremadamente peculiar, incluso su base que se excavó en la roca. La bóveda se sostiene sobre un pilar en forma de palmera. Arcos de herradura que crean cinco naves y unas escaleras anexas a la pared suben al coro.

Pero su mayor valor artístico radica en los espléndidos frescos que la cubrían hasta 1925, cuando fueron vendidos de forma bastante oscura a un comprador norteamericano. En la actualidad, una parte importante de las mismas se encuentra repartida en diferentes museos de Nueva York, Boston y en el Prado. A pesar del expolio, todavía se puede admirar su esplendor, a través de los fragmentos restantes y en la impronta que dejaron los robados al ser arrancados.

Las pinturas se realizaron en dos fases. Las más antiguas, prerrománicas trataban temas no religiosos, la caza y los animales principalmente. Apenas quedan restos. Del período románico todavía se pueden observar figuras y fondos de gran belleza, como la representación del Espíritu Santo en forma de Paloma y las figuras de san Nicolás y San Baudelio. También subsisten otras de temáticas profanas como la de los bueyes. Pese a que no se pueda disfrutar de estos maravillosos frescos al completo, aún se puede admirar su gran belleza.

Románico de Soria en la Ermita de San Miguel Árcangel

Románico de Soria en la Ermita de San Miguel Árcangel

Gormaz

La visita a Gormaz es otro de los puntos fuertes de esta ruta por dos motivos. Si bien es cierto que el pueblo conserva vestigios romanos y otros puntos de interés, nos centraremos en la espectacular fortaleza califal, la mayor de Europa, que fue disputada por ambos bandos durante siglos, por su importancia y situación estratégica.

En las faldas del mismo cerro, se levanta la excepcional ermita de San Miguel. Una iglesia románica que cuenta con una galería porticada. Su relevancia proviene de las fantásticas pinturas de su interior, que afortunadamente no han sufrido expolios. Restauradas recientemente, lucen su antiguo brillo. Creadas con un claro objetivo didáctico, exhiben motivos religiosos con gran vivacidad, color y expresividad. El dominio técnico de las pinturas corresponde a grandes maestros de la época. El Cristo en Majestad preside la bóveda del ábside, mientras que el Agnus Dei o los Ancianos del Apocalipsis de los muros resultan impresionantes. Escenas de la vida de Jesús y arrebatadoras escenas del infierno completan esta magnífica obra de la pintura románica, única en su especie.