Siguiendo el rastro de los Beatles en Liverpool

Corría julio de 1957 cuando, una tarde, un joven acudió a la feria de la Iglesia de St Peter’s, en Liverpool, para ver tocar a los Quarrymen. El guitarrista y voz se llamaba John Lennon; el atento espectador, Paul McCartney. Pocos años después, junto a George Harrison y Ringo Starr, formarían The Beatles y marcarían la historia de la música para siempre. Y no solo eso: cambiarían, también, la historia de Liverpool, ciudad portuaria del noroeste de Inglaterra que los vio crecer, evolucionar y proyectarse al mundo, y que hoy, más de medio siglo después, todavía observa cómo la estela de los Beatles atrae a millones de visitantes a la ciudad año tras año.

A la ciudad inglesa, situada en el estuario del río Mersey, no le faltan reclamos. La ciudad mercantil marítima de Liverpool está incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, y el resto de la metrópolis ha sabido combinar un pasado eclipsado por el comercio marítimo y su declive con un presente agitado por un incesante panorama cultural y artístico. Sin embargo, ya que hablar de Liverpool es evocar a su cuarteto fantástico, ¿qué mejor manera de descubrir la ciudad que siguiendo el rastro de los Beatles?

the cavern beatles

The Cavern Club, reproducción del pub donde los Beatles empezaron su andadura.

Los inicios: entre campos de fresas y la periferia

Lennon y McCartney crecieron en la periferia de Liverpool; Lennon, con su tía Mimi en el suburbio de Woolton, en el 251 de Menlove Avenue; McCartney, en el 20 de Forthlin Road. En la habitación de McCartney, a miles de kilómetros del epicentro del rock, ambos compusieron canciones que forjarían un nuevo capítulo en la historia de la música. Hoy, ambos edificios pertenecen al National Trust, que los ha restaurado y convertido en templos de nostalgia restringidos a sus tours organizados. Otros tours de la ciudad también se detienen en los humildes hogares de George Harrison, en el 12 de Arnold Grove; y de Ringo Starr, en el 10 de Admiral Grove.

Cerca del hogar de Lennon, una verja barra el acceso a un jardín eterno. Si aguzas el oído, más allá del cartel rojo con la inscripción Strawberry Field creerás oír la voz del músico cantándole a los campos de fresas, strawberry fields forever. Este patio arbolado alojaba un orfanato del Ejército de Salvación en cuyo jardín jugaban, de niños, Lennon y sus amigos. La fiesta de verano de la institución, amenizada por una banda de música, era una de las citas favoritas del pequeño John.

Muy cerca tambien puedes pasear por Penny Lane, la calle donde John y Paul quedaban para tomar el autobús al centro, convertida en protagonista de la icónica canción. Aunque el nombre de la calle hace referencia a James Penny, un comerciante de esclavos, la propuesta moderna de cambiarlo se rechazó. Tal es la influencia que los Beatles ejercen, aún décadas después de separarse, sobre su ciudad natal. Un legado fruto de la capacidad de John y Paul de convertir rincones ordinarios en universos musicales.

Beatles en Mathew Street

Mathew Street, el corazón Beatle en Liverpool

Mathew Street y The Cavern, el corazón de la Beatlemania

Aunque, para muchos, todo comenzó entre las paredes de esta gruta urbana. Bajo el suelo de Mathew Street se abre el club The Cavern, destino ineludible para mitómanos de todo el mundo. Se inauguró en 1957, y uno de los primeros en debutar en sus sesiones musicales fueron los Quarrymen de Lennon; aunque la primera actuación de los Beatles no llegaría hasta 1961, cuando Ringo Starr todavía no se sentaba a la batería.

Poco parece importar que, tras cierres y demoliciones, el The Cavern actual se encuentre a unos metros de la ubicación original donde actuaron los Beatles (que hoy en día ocupa, en unas galerías comerciales al otro lado de la calle, la cafetería Lucy in the Sky). El mito es más poderoso que la realidad y no puedes marcharte de Liverpool sin bajar los escalones que conducen a la cueva más popular de la historia de la música. En la penumbra, mientras de fondo suena alguna banda en directo y los trofeos adornan las paredes, en The Cavern se palpan años de leyenda. Tras los Beatles, por su escenario pasaron grandes de la talla de los Rolling Stones o Elton John: todos ellos han quedado inmortalizados en un muro en Mathew Street, frente a la entrada del club. A un lado, una estatua de un joven Lennon contempla un legado musical que quizás no hubiera sido igual sin él.

Tienda Beatles

Tienda dedicada a The Beatles. Foto. Angie Castells

Tiendas y museos dedicados a los cuatro fantásticos

A la lóbrega Mathew Street se acudía, en el pasado, en busca de un trago y de una dosis de rock’n’roll. Hoy en día es el corazón del Cavern Quarter y la arteria principal del recorrido Beatle por Liverpool. Las tiendas The Beatles Shop o Hard Days Night Shop despliegan un colosal arsenal de productos relacionados con la banda y, junto a ellas, el hotel Hard Days Night, el primero del mundo inspirado en el cuarteto, propone un alojamiento para seguidores acérrimos. Unas calles al norte, en Stanley Street, una estatua dedicada a la enigmática y solitaria Eleanor Rigby descansa en un banco. En el cementerio de la iglesia de St Peter’s, una lápida con el mismo nombre guarda el misterio.

Para seguir explorando Liverpool a través de la historia de los Beatles, dirígete a la zona portuaria, al animado Albert Dock. Con más de un siglo y medio de historia a sus espaldas, allí te esperan una amplia oferta gastronómica, el museo de arte contemporáneo Tate Liverpool (gratuito) y también la Beatles Story, la mayor exposición permanente dedicada al grupo y una mirada interactiva al siglo pasado y a las vidas de cuatro músicos que se vieron propulsados a lo más alto. La Beatles Story cuenta con un museo hermano también frente al río, en Pier Head, desde donde divisarás la silueta de las Tres Gracias de Liverpool: los edificios Royal Liver Building, Cunard Building y el Edificio del puerto de Liverpool. Albert Dock y Pier Head están conectados por un agradable paseo junto al agua, y por el camino puedes detenerte en el moderno e interactivo Museum of Liverpool (gratuito), que repasa la historia de la ciudad y se fija también en los Beatles.

Liverpool Albert Dock

Ciudad portuaria de Liverpool. Foto: Angie Castells

Descubriendo la ciudad del río Mersey

No son los únicos lugares de peregrinaje para los más apasionados del cuarteto. Si te encuentras entre ellos, quizás quieras visitar el LIPA o el Liverpool College of Art, donde estudiaron McCartney, Harrison y Lennon; el número 38 de Kensington Road, donde los Quarrymen grabaron sus primeros temas; o el Maternity Hospital, donde Lennon vino al mundo. Si no, Liverpool te invita a seguir descubriéndola a través de varios museos gratuitos; dos catedrales opuestas en Hope Street; Liverpool One, que con cientos de tiendas conforma uno de los complejos comerciales al aire libre más grandes de Europa; y una riqueza de parques donde disfrutar de un merecido descanso. Sin olvidar las propuestas de ocio que al caer el sol inundan la ciudad. Entre ellas, noche tras noche escapan, desde la puerta entreabierta de algún club, unas notas familiares de un cuarteto mítico que una vez vivió en Liverpool y cambió la historia de la música…