Vigo e Islas Cíes: Turismo urbano y naturaleza virgen

Quizá por influencia del clima, por la serenidad que transmite el paisaje o por el proverbial carácter pausado del pueblo gallego, Vigo podría considerarse, y de hecho es, una ciudad tranquila.

Pero paralelamente Vigo es una ciudad repleta de vida. Desde el bullicioso amanecer en la lonja hasta su animada vida nocturna, un solo día en Vigo ofrece infinidad de posibilidades para el visitante, no en vano nos encontramos en el primer puerto pesquero español y ciudad más populosa de toda Galicia.

fotos Puerto de vigo

Puerto de Vigo

Recorriendo el corazón de Vigo

Pasear por el casco antiguo de Vigo es revivir un pasado, que comienza ya en época romana, y que está inseparablemente ligado a su puerto. Aunque ya no se conserve la antigua muralla, el “Casco Vello” mantiene aún el carácter defensivo en el trazado de sus calles, estrechas y sinuosas.

La Rúa Real es una de las más tradicionales: calles empedradas con acusada pendiente, viviendas de 2 o 3 alturas, balcones de forja, alguna galería acristalada… Todo el conjunto nos traslada al escenario de un barrio pesquero del siglo XIX. Incluso se conserva un palacio renacentista: la Casa Torre de Pazos Figueroa, edificio del siglo XVI y considerado el más antiguo de la ciudad.

También son visita obligada la Concatedral de Santa María, edificio neogótico del XIX, o la Plaza de la Constitución, con su animado ambiente de cafés y terrazas. Y los mercados. Además de los tradicionales de comestibles es muy popular el Mercado da Pedra, concurrido bazar de ropa, calzado, artesanía e incluso electrónica.

Junto a él se sitúa la Calle Pescadería, otro referente turístico de Vigo, y lugar donde aún hoy las Ostreiras ejercen su tradicional oficio de venta ambulante. Esta parte baja de la ciudad es también abundante en restaurantes y marisquerías, otra cita ineludible en cualquier viaje a las Rías Baixas.

Playa de Rodas en las Isla Cíes

Playa de Rodas en las Isla Cíes

Islas Cíes. Incomparable paraíso natural

Dirigiendo la vista hacia el poniente se divisan, en la boca de la ría, tres islotes que conforman una de las panorámicas más reconocibles de la ciudad de Vigo. Aunque la vista lejana es hermosa, especialmente durante el ocaso, la belleza de este lugar in situ es sencillamente incomparable.

Para acceder a las Islas Cíes existen transbordadores que parten del propio Puerto de Vigo. El viaje dura poco más de media hora pero ofrece preciosas instantáneas: la línea de costa, el perfil lejano de la ciudad, las embarcaciones amarradas, las bateas de mejillón,…

El desembarco tiene lugar en Playa de Rodas, estrecha lengua de arena que sirve de conexión entre las dos islas principales: Monteagudo e Isla do Faro.

Sus aguas turquesas, su fina arena blanca y el increíble entorno natural la convirtieron en la playa más bonita del mundo según el diario británico The Guardian. Desde este punto central se pueden iniciar rutas a pie de diversa duración. Bosques de pinos y eucaliptos, matorrales como el tojo o la jara, gaviotas, rapaces, cormoranes,… Los amantes de la naturaleza disfrutarán enormemente de un ecosistema tan rico y variado en medio del Atlántico.

Faro en Islas Cíes fotos

Faro en Islas Cíes

Y por último las vistas: las suaves costas orientales, los bruscos acantilados de poniente, el manto vegetal sobre Isla Martiño, tercera de las islas y accesible solo para embarcaciones privadas,…El Alto do Príncipe y el de Monteagudo, en la Isla Norte, y la cima del Monte do Faro, con sus 175 metros, conforman los principales miradores dentro del Parque.

Al planificar la visita habrá que considerar también la necesidad de regresar en el día a menos que queramos pernoctar en un camping, única actividad permitida dentro de este Parque Nacional.

Multitud de oferta cultural y de ocio

De regreso a Vigo, y ya fuera del casco antiguo, es posible también disfrutar de una ciudad con amplias avenidas y edificios señoriales, reflejo del esplendor burgués de finales del XIX y comienzos del XX. En la céntrica Porta do Sol comienza la Rúa Príncipe, concurrida calle peatonal que concentra la mayor oferta de shopping de la ciudad. En esta avenida y su entorno también se pueden encontrar bellos edificios modernistas o neoclásicos e interesantes museos como el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO) o la Fundación Social Caixanova, con su valiosa muestra de arte gallego.

Más tarde, al comenzar la noche, el foco de actividad se desplaza primero a los bares del Casco Viejo y después a las proximidades del puerto, sobre todo el entorno de Praza de Compostela y Rúa Areal. Ya en los años 80 era muy reconocida la “Movida” viguesa y aún hoy pervive una amplia oferta de animados pubs y locales nocturnos.

Puesta de sol en las Islas Cíes

Puesta de sol en las Islas Cíes

Y como última sugerencia antes de abandonar Vigo, dos panorámicas insuperables de la ciudad y su entorno: la puesta de sol en la Playa de Samil, a escasos 7 kilómetros de la ciudad, y la vista nocturna de la Ría desde el mirador del Monte do Castro. Desde este lugar concreto, asentamiento original desde época prehistórica, será fácil imaginar la estrecha vinculación de los vigueses con su Ría, fuente de trabajo y sustento, pero también apertura de la ciudad hacia el resto del mundo.